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jueves, 18 de marzo de 2010

DANIEL PENALVA

Yo estaba allí con 50 años sentado en aquel rincón de la habitación, pensando en la vida que me quedaba por delante y en aquella que nunca volvería a vivir más , analizando lo pobre que había sido mi vida hasta entonces. Recordando que hasta hace poco estaba orgulloso, con mis 50 años de vivir la vida igual que cuando tenía 20 … Pero hay sé que de lo único que puedo estar orgulloso es de haber tirado 30 años a la basura, porque no se puede ver la vida desde el mismo punto de vista con 20 que con 50…

Daniel Penalva

martes, 16 de marzo de 2010

JORGE MERINO

Yo ya estaba allí cuando el sol comenzó a iluminar aquel lugar y todo empezó a cobrar forma. Era un escenario onírico, inalcanzable y bello, pero a la vez engañoso. Aquí los días nunca lloraban, el hambre era saciada y el odio siempre era un beso. Las nubes parecían algodones y todas las plantas que aquí florecían transmitían aromas frutales inigualables. Tampoco había tiempo, pues el sol nunca abandonaba el lugar y el horizonte era infinito.

Pájaros de todos los colores y formas se posaban de árbol en árbol dejando tras de si un dulce cantar y el silencio parecía reinar en aquel lugar. Solo se llegaba a escuchar el susurro de olas rompiendo a lo lejos. Nadie ni nada parecía enturbiar la calma y la tranquilidad, pues no había rastro humano, ni guerras, ni revoluciones, ni hipócritas, ni asesinos. Todo lo positivo, todas las virtudes se fundían en un escenario utópico. Era el sitio en el que siempre había deseado estar, lejos de críticas y miradas ajenas, lejos del ruido y de las banalidades diarias.

Aquello no era un sueño, pero tampoco era real y seguramente había llegado allí por casualidad. Era un deseo cumplido, el deseo de vivir acunado entre mis brazos.

RICARDO QUIRANTE GÓMEZ

Yo ya estaba allí, contemplando aquella luz de la ventana del quinto piso .Desde hacía dos semanas, al salir del trabajo de camino a casa, la contemplaba sin falta . ¿Qué sucedía en aquella habitación que llamaba la atención? Al día siguiente decidí acudir a esa llamada silenciosa .Tras entrar al hospital y preguntar al enfermero por la habitación del quinto piso, la sorpresa fue grandiosa. Jamás lo hubiera imaginado, pues el resultado fue que mi mejor amigo que estaba desaparecido estaba en ella.
RICARDO QUIRANTE

jueves, 11 de marzo de 2010

ALEJANDRO MATEU

Yo ya estaba allí cuando el tren entró en un túnel, todo se volvió oscuro, la explosión de una bomba deja el tren destrozado, gente en los suelos, sangre por todas partes, una nube de polvo que no permitía ver, su mano seguía junto a la mía, yo, incapaz de moverme, ella parecía dormida, uno al lado del otro , intento hacer lo que sea para recibir una mínima señal de vida.., ella seguía con los ojos cerrados, sin moverse, me doy por vencido, le acaricio la cara como si fuera la última vez que tocara aquel ángel, nada impide el caer de mis lagrimas sobre su piel, de repente, ella abre los ojos, y sin apenas casi voz, pronuncia mi nombre, la miro con la mirada de temor a la muerte, ella sonrió y dijo… “ Te quiero “ ,y su corazón dejó de latir para siempre, pero su imagen, y sobre todo ese “te quiero” , quedarían grabados en mi corazón, para el resto de mi vida.

Alejandro Mateu Díaz

DANIEL MUÑOZ

...Yo ya estaba allí, pese al deseo de muchos por ajusticiarme. Pues no obstante a
mi afabilidad y dadivosidad, he de manifestar que para mí tiempos pasados no fueron objeto de célebres victorias, menos aún de rendición, si no de constante pugna frente a quienes me subyugaban y tomaban mi nombre a la ligera. Sin embargo, permítome con gran soberbia presumir de que, sea cual fuere la situación, yo ya estaba allí. Estaba allí mientras pretendían censurarme, mientras trataban de ocultarme e incluso torturarme, pese a que la gente gritara mi nombre... Pero jamás me rendí, jamás dejé de respirar, pues seguí coexistiendo en los corazones de los que por mí habían muerto y luchado.En cualquiera de los casos, y pese a las grande dificultades yo seguía estando allí,mi nombre: Libertad.

Daniel Muñoz Guerrero

JORGE BONMATÍ

Yo estaba allí, intentando paliar los lamentos de aquella pobre chica indefensa y atemorizada por los oscuros callejones y el resquebrajante sonido de las puertas al chocar con los cuerpos postrados sobre el suelo. La gente estaba desconcertada al ver que todo estaba confuso y se preguntaban una y otra vez, ¿quién ha podido hacer esto? ¿quién nos va a salvar ahora?. De hecho sabían que….

Jorge Bonmatí Cervera

miércoles, 10 de marzo de 2010

JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ

YO ya estaba allí, tumbado sobre mi cama descansando plácidamente, cuando de repente me vinieron un montón de pensamientos, a mi cabeza sobre mi futuro ,a partir de ahora ¿qué?, ¿conoceré gente interesante, cuando esté en la universidad?, ¿ me gustará mi carrera?, ¿qué pasará con mis amigos? Me puso un poco expectante, pensar sobre mi futuro, pero por otra parte me motivó pensar que a partir de unos meses no lejanos, comenzaría una vida diferente en todos los aspectos, social, académico….

José Antonio Sánchez Poderoso

NACHO LÓPEZ

Yo ya estaba allí, cuando abriste la puerta y por primera vez te ví. Entonces creía que se trataba de un sueño, pero no, estabas tu allí demostrando que la vida puede llegar a ser maravillosa. Desde aquel día me hiciste volver a la vida, pero yo no tenia el billete de aquel tren que llevaba a la felicidad y te deje pasar. Tras un suspiro solo puede decirte "GRACIAS".

Nacho López

martes, 9 de marzo de 2010

RAMÓN MARTÍNEZ

Yo ya estaba allí cuando de pronto vi a unas cuantas personas acercándose a una parte de la carretera, mientras miraban fijamente al suelo realmente asombrados, decidí acercarme por curiosidad a ver que es lo que pasaba, cuando de pronto vi a una iguana tumbada en la carretera, que se ve que había escapado de algún sitio.

Ramón Martínez

domingo, 7 de marzo de 2010

PABLO QUILES

Yo ya estaba allí, percatándome al instante de la presencia de un fantoche. Presumía de su elegancia y creía ser el más sabio entre los demás asistentes. Pero no era así, pues al intentar protagonizar una intervención para conseguir protagonismo, alguien se le adelantó. Y éste, enfadado por tal actitud grotesca, se dirigió al individuo que había aplastado su intervención, el cual tenía una apariencia desaliñada. Lleno de rabia, y con los músculos en tensión, le dijo: “No sé si sabes quién soy yo, pero te juro que te voy a…” El otro, interrumpiéndolo con actitud serena, le respondió: “Mira, ni lo sé, ni me importa” y se marchó. Habiendo visto esta situación, me acerqué al personaje, le di una palmadita en la espalda y salí del teatro.
PABLO QUILES

viernes, 5 de marzo de 2010

JOSEMARÍA TORREGROSA

Yo ya estaba allí, al parecer todo el mundo se había puesto de acuerdo para convencerme de que el acto del aborto consistía en realidad, en un derecho y en una libertad humanos; algo que me causaba tal magnitud de rabia interior, que lo único que intenté fue hacer entrar en razón a todas esas personas que a mi parecer defendian una idea errónea, argumentando que el hombre no es quien debe decidir quien vive y quien no vive, por el mero hecho de las temidas responsabilidades o las incomprensibles molestias que afirman que pueda acarrear esta.

JAVIER REBOLLO

Yo ya estaba allí, cuando me convocaron a la primera reunión de mi vida. Mis padres nos reunieron en el salón. Orden del día: nos vamos a vivir a Alicante. Mi mundo empezó a desmoronarse. Todo lo importante que tenía iba a desaparecer; mis amigos, mi colegio, mi gran casa de la infancia… Sólo me quedaba aquello que nunca falla, mi familia. De todo ello saqué también la primera conclusión de mi vida: los sentimientos no son buenos consejeros. Hoy soy feliz junto a mi familia en Alicante porque lo importante no es el lugar sino las personas.

Javier Rebollo

RICARDO VIDAL

Y yo ya estaba allí, después de seguir aquel coche de Heriberto de color negro. Era un sótano poco llamativo y muy siniestro. Eran treinta personas y todo estaba preparado. El ring improvisado, los apostantes, el público y el jurado. Me di cuenta que era la primera vez que Heriberto asistía a este “show”, me preguntó por quién apostaba, el perro que saldría vivo. Muy tranquilo, le contesté, que por él no apostaría (sacando un arma blanca de mi chaqueta).
RICARDO VIDAL

RICARDO REGUEIRO

Yo ya estaba allí, cuando la ola entró por el ventanal del salón-comedor del barco, arrasó sillas, mesas, con todo su contenido, y lo peor las personas que ahí estaban, estampándolas contra la pared del fondo e impactando con todos los objetos con los que tropezaba a su paso, y el resultado final. 16 muertos, numerosos heridos entre los cuales yo me encontraba y cuantiosos daños materiales. TODA UNA TRAGEDIA.

Ricardo Regueiro Rueda

jueves, 4 de marzo de 2010

FERNANDO MAS

Yo ya estaba allí cuando Max Estrella entró en Café Colon hablando con un vejete con quepis. Por entre sillas y mármoles se acercaron a un hombre que estaba sentado tras de mi y no tuve que hacer gran esfuerzo para escuchar de lo que se decían. Hablaban de religión, de recuerdos y, de la muerte, con una propiedad que yo, al ser tan joven, no entendí. Cuando Max le pidió unos versos a aquel hombre, que según creí escuchar se llamaba Rubén, y este disimulo no acordarse, yo, impaciente por formar parte en aquella conversación de genios, sin saber lo que decía, les asegure que podía apuntarle.

Fernando Mas Mateu

LUIS RAMAJO

Yo ya estaba allí a la hora prevista esperando incansable tu llegada, el tiempo pasaba y no aparecias, no me lo podía creer, cada segundo que pasaba parecía una hora, era como si el cielo estuviera apunto de caer sobre mi, deseando poco a poco que la tierra me tragase cuando después de un tremendo suspiro oí tus pasos, tu voz pronunciando mi nombre y entonces todo cambió, mi corazón se estremeció y todo lo pasado se me olvidó como a un niño se le olvidan las penas con una piruleta.

NACHO CORBÍ

Yo ya estaba allí cuando subieron corriendo por la carretera mis recuerdos de la infancia, todos ellos en una carretilla sin conductor, y sin dirección. Traté de seguirlos, pero por mucho que lo intentaba no lo conseguía, hasta el momento que descubrí que nunca los volvería a saborear, fue entonces cuando me di cuenta que la vida nunca pasa dos veces, y cuanto más la desaproveches, mas intentarás volver a cogerla, algo imposible…

GIOVANNI SCALSI

Yo ya estaba allí, de hecho, seguía allí, cruzado de brazos sin saber que decir ni a quién mirar, hundido por el peso de las responsabilidades, pensando que jamás llegaría a cumplir lo propuesto y con el miedo clavado en el alma de defraudar a tanta gente que tantas esperanzas había depositado en mí. No sólo eso, un sueño que me inunda desde los 5… miedo por quedarme a las puertas; miedo por romper las expectativas ajenas… y entonces es cuando te das cuenta de que las cosas has de hacerlas por las personas que más quieres en este mundo y no por el qué dirán.
Giovanni Scalsi Riquelme

miércoles, 3 de marzo de 2010

PABLO MARCOS

Yo ya estaba allí cuando tu llegabas con un rojo atardecer de fondo , con esa olas rompiendo en los acantilados de aquel lugar donde no podía acceder nadie más que tu, aquel lugar donde se quedaba sordo ante el mundo y solo oía tu voz esa voz que cuando la oía empezaba latir mi corazón,esa voz que. …..pero cierto día dejaron de romper esas olas contra ese acantilado y se dejó de oír tu voz que hacía latir mi corazón , ese día se acabó con el rojo atardecer y dio paso a una larga oscuridad, que espero que se termine algún día con el volver a oír otra vez ese sonido de tu voz….

JAIME TORRENTS

Yo ya estaba allí cuando de repente vi a un coche salirse de la calzada y estrellarse contra un árbol, a consecuencia de que la calzada estaba húmeda y la velocidad excesiba a la que circulaba el coche.El ocupante del coche no sufrió lesiones graves a pesar de que su vehículo se partió en dos.Como tenia un seguro a todo riesgo le dieron otro coche de iguales características.